Luis Vallejo NOTICIAS

Los eventos climáticos atípicos como lluvias fuera de temporada como la de ayer domingo en la capital chiapaneca, las sequías prolongadas y precipitaciones cada vez más intensas se han vuelto más frecuentes en Chiapas.

El profesor e investigador del Instituto de Investigación, Gestión de Riesgos y Cambio Climático de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (UNICACH), Emanuel Díaz Nigenda advirtió en entrevista que esta situación que ha llevado a una preocupante “normalización” de estos fenómenos.

El especialista explicó que diversas evidencias científicas confirman cambios en los patrones climáticos del estado, los cuales se reflejan en modificaciones en la temperatur y en el comportamiento de las lluvias. Señaló que actualmente se registran temperaturas mínimas que ya no son tan bajas como en décadas anteriores, así como episodios en los que el frío o el calor se presentan de manera más extrema de lo esperado.

Díaz Nigenda indicó que, aunque estos cambios no siempre son fácilmente perceptibles para la población, el análisis de datos provenientes de redes climáticas permite identificar con claridad estas variaciones, las cuales están directamente asociadas al cambio climático.

Respecto a los recientes episodios de lluvias intensas, el investigador alertó que uno de los principales problemas es que la sociedad ha comenzado a asumir estos impactos como algo habitual. Puso como ejemplo las inundaciones recurrentes en zonas específicas de ciudades como San Cristóbal de Las Casas y Tuxtla Gutiérrez, donde ya se anticipan afectaciones como arrastre de vehículos o desbordamientos durante la temporada de lluvias.

“Son fenómenos que se han normalizado, cuando no debería ser así”, subrayó, al enfatizar que esta percepción reduce la importancia de la prevención y la adecuada atención de los riesgos.

El especialista sostuvo que Chiapas es altamente vulnerable al cambio climático, incluso más de lo que se reconoce oficialmente, debido a la combinación de factores naturales, geomorfológicos y meteorológicos, así como a condiciones socioeconómicas y culturales que incrementan el impacto de estos eventos.

Añadió que prácticas como la deforestación y la degradación de las partes altas de las cuencas agravan las inundaciones, al incrementar la velocidad y el volumen de las avenidas de agua en las zonas bajas.

Para finalizar, Díaz Nigenda destacó que antes de implementar acciones de atención, es indispensable comprender a fondo los procesos que originan estos fenómenos, a fin de diseñar estrategias efectivas de prevención y reducción de riesgos frente a un escenario climático cada vez más extremo.

Foto: Luis Vallejo

Pie: El experto de la UNICACH, Emanuel Díaz alertó que uno de los principales problemas es que la sociedad ha comenzado a asumir estos impactos como algo habitual.