Joseph Spiteri, nuncio apostólico en México reconoció el riesgo de que la migración sea explotada por el crimen organizado en el contexto la violencia en el país
Luis Vallejo NOTICIAS

Ante los cambios recientes en la dinámica migratoria en la frontera sur de México, la Iglesia Católica y las autoridades mexicanas deben continuar fortaleciendo el trabajo coordinado para brindar una atención integral a las personas migrantes en Chiapas, que incluya no solo el acompañamiento espiritual, sino también asesoría jurídica y oportunidades laborales.
Lo anterior lo señaló el nuncio apostólico en México, monseñor Joseph Spiteri, al referirse al fenómeno migratorio como una realidad internacional que la Iglesia ha atendido de manera constante desde hace décadas, tanto desde el Vaticano como a través de las diócesis en países de tránsito y destino.
El representante de la Santa Sede explicó que, desde hace muchos años, existe una comisión especial en el Vaticano dedicada a la atención de personas migrantes y desplazadas, la cual mantiene una estrecha colaboración con organismos internacionales como la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y agencias de Naciones Unidas, con el objetivo de apoyar a quienes se ven obligados a dejar sus países en busca de mejores condiciones de vida.
En el caso de México, Spiteri destacó el papel que han desempeñado históricamente las diócesis ubicadas en zonas de paso migratorio, particularmente en el sur del país, donde se han consolidado albergues y redes de apoyo pastoral. Reconoció que, si bien actualmente algunos de estos espacios registran menor afluencia debido a los cambios en las rutas y decisiones de las personas migrantes, la Iglesia mantiene su preocupación constante por ofrecer una atención digna y adecuada.
“El acompañamiento no es solo espiritual, también es jurídico y de orientación para quienes deciden quedarse a trabajar en México”, subrayó el nuncio, al señalar que los obispos y las iglesias locales buscan apoyar a los migrantes que desean integrarse laboralmente, especialmente en regiones donde existe escasez de mano de obra.
En este sentido, resaltó que la Iglesia ha fungido como intermediaria ante autoridades estatales y federales para facilitar permisos de trabajo y el acceso a derechos laborales, aunque reconoció que se trata de un proceso complejo que involucra capacitación, cumplimiento de leyes laborales y la obtención de permisos migratorios.
Monseñor Spiteri admitió que existen retos, particularmente en zonas fronterizas como Chiapas, donde el sector empresarial ha enfrentado dificultades para contratar a personas migrantes debido a la falta de claridad normativa y a los procesos de capacitación. No obstante, afirmó que en diversas regiones del país ya se han logrado avances gracias a la participación conjunta de autoridades locales y federales.
Para finalizar, el nuncio apostólico consideró que, pese a las dificultades, existen “buenas posibilidades” para consolidar esquemas de integración laboral y social de personas migrantes, siempre que se mantenga la colaboración entre la Iglesia, el gobierno y la sociedad civil, en un contexto marcado además por la violencia y el riesgo de que la migración sea explotada por el crimen organizado.
Foto: Luis Vallejo
Pie: El nuncio apostólico en México, monseñor Joseph Spiteri, dijo que el fenómeno migratorio es una realidad internacional.
