Ana Liz Leyte NOTICIAS

En el centro de Tuxtla Gutiérrez, la economía informal, que es la que ofrece diversos productos mediante ambulantaje, ha generado el colapso de decenas de negocios, particularmente de micro y pequeñas empresas, muchas de ellas ubicadas en mercados públicos.

Aunque en la capital cientos de personas se emplean y generan trabajo en los más de 10 mercados públicos, la situación no es favorable para quienes laboran en los centros de abasto. La competencia desleal derivada de la venta de alimentos, ropa y otros productos en el exterior de estos espacios, sumada al aumento de tarifas e impuestos municipales, ha provocado inestabilidad y una caída en las ventas.

Para locatarias y locatarios del Mercado Juan Sabines, esta situación ha derivado en el cierre parcial o total de locales. Señalan que la prioridad del ayuntamiento se ha centrado en la recaudación mediante el cobro diario de 120 pesos por el concepto de “ambulantaje provisional” a cada vendedor informal, esquema impulsado por la Tesorería Municipal desde hace varios años.

Lo anterior se refleja en el cierre de puestos y locales del Mercado Juan Sabines, el cual no ha logrado recuperar los niveles de visitas y ventas previos a la pandemia.

Cabe recordar que, a finales de 2025, locatarias y locatarios de los mercados públicos Rafael Pascasio Gamboa y Juan Sabines se manifestaron en calles del centro para denunciar que la venta informal, a través del ambulantaje, ha afectado de manera directa su actividad comercial.

En ese contexto, Micaela Vázquez Chacón, locataria del Mercado Rafael Pascasio Gamboa, señaló que, además de representar una práctica ilegal y desleal, el ambulantaje exhibe una presunta red de corrupción al interior del ayuntamiento, al asegurar que vendedores instalados en los márgenes de los mercados y en diversas vías públicas contarían con la protección de fiscales municipales.

“El día de hoy estamos aquí porque el ambulantaje ya es mucho y ya no vendemos dentro del mercado; por eso salimos a la calle. Que los retiren para que podamos vender adentro”, expresó.

Agregó que las ventas disminuyen de manera considerable y pidió que se regule la presencia de vendedores informales. “A las personas de la tercera edad las dejan vender afuera, pero que retiren a los demás; eso es lo único que pedimos”, sostuvo a principios de diciembre de 2025.

De acuerdo con comerciantes formales, la aplicación de la ley permitiría mejorar las ventas y la productividad. No obstante, la permanencia de un amplio sector ambulante en el exterior de los centros de abasto mantiene el problema.

En Tuxtla Gutiérrez, organizaciones empresariales estiman que alrededor de 5 mil personas -entre niñas, niños, mujeres y hombres- laboran de manera irregular en el centro de la ciudad, situación que continúa generando inconformidad en el sector productivo formal.

PIE DE FOTO:

Locatarias y locatarios señalan que la competencia desleal y el aumento de impuestos municipales han reducido de forma constante sus ventas.

FOTO: Ana Liz Leyte