Ana Liz Leyte  NOTICIAS

Las llamadas que aparentan provenir de bancos, aseguradoras o plataformas de comercio electrónico se han convertido en las principales herramientas utilizadas por grupos delictivos para cometer fraudes cibernéticos y obtener acceso a recursos financieros de los usuarios.

Entre los argumentos más frecuentes, se encuentran los “supuestos cobros” por seguros, compras realizadas en Amazon o intentos de ingreso a cuentas bancarias. A partir de esos escenarios, los delincuentes buscan generar incertidumbre para inducir decisiones precipitadas.

Una vez que la víctima manifiesta preocupación, añadió que comienza una segunda fase del engaño. Los responsables ofrecen aparente ayuda y aseguran que existe una forma de proteger los recursos mediante la intervención de un área especializada.

“Les generan temor y, ante ese miedo, aplican un modus operandi mediante el cual aparentan brindar tranquilidad. Les dicen que los comunicarán con un área especializada y, cuando les aseguran que existen intentos de acceso a su cuenta bancaria, les piden transferir sus recursos a una cuenta supuestamente segura”, dijo advirtió Hildiberto Ochoa Samayoa, representante de la Condusef en Chiapas.

Delincuentes suelen convencer a las personas de transferir su dinero a cuentas que presentan como seguras o temporales.

“También les solicitan información cuando les notifican supuestas compras no reconocidas. Les indican que deben ingresar a sus cuentas y los mantienen en la llamada durante un periodo prolongado”.

Ante este panorama, el representante de la Condusef reiteró que las instituciones financieras no requieren solicitar datos confidenciales mediante llamadas telefónicas.

Por ello, recomendó evitar compartir claves, contraseñas o cualquier dato bancario con personas que aseguren representar a bancos o empresas financieras.

Las afectaciones, consideró que pueden extenderse más allá de una sola operación fraudulenta. Existen casos en los que los delincuentes utilizan simultáneamente tarjetas de crédito y cuentas de débito para disponer de mayores cantidades de dinero.

A este fenómeno, se suma una modalidad cada vez más común relacionada con enlaces fraudulentos, que son enviados mediante mensajes de texto, aplicaciones de mensajería y/o redes sociales.

“Así ha venido ocurriendo y, con preocupación, podemos decir que muchas personas ya evitan contestar llamadas. Sin embargo, los intentos de fraude continúan, especialmente al inicio del año, cuando surgen ofertas relacionadas con descuentos en el pago de tenencia, predial, eventos deportivos o promociones para asistir a partidos de futbol”, expuso Hildiberto Ochoa Samayoa.

Los mensajes suelen ofrecer descuentos gubernamentales, promociones vacacionales o registros para eventos de gran interés público, con el propósito de captar información personal y financiera.

Por ello, se exhorta a la ciudadanía a verificar cualquier notificación directamente con los canales oficiales de las instituciones financieras y evitar compartir información personal ante llamadas, mensajes o enlaces cuya autenticidad no pueda confirmarse.

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Delincuentes utilizan llamadas telefónicas, mensajes y enlaces falsos para generar confianza y obtener información sensible de los usuarios.

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