Samantha Arellanes indicó que uno de los principales retos consiste en generar mecanismos que permitan acreditar las candidaturas de autoadscripción con una vinculación real con los sectores que buscan representar

Luis Vallejo NOTICIAS

Ante los retos que persisten para garantizar una representación efectiva de grupos históricamente vulnerados en espacios públicos, la cosecretaria transnacional de la Coalición Mexicana LGBTTTIQANB+, Samantha Arellanes Balderas, consideró necesario avanzar en reformas que fortalezcan los mecanismos de verificación en candidaturas de autoadscripción y evitar casos de suplantación en futuros procesos electorales.

En el marco de la Conferencia “Democracia incluyente y cultura de respeto” organizada por el Instituto de Elecciones y Participación Ciudadana (IEPC); Arellanes Balderas comentó en entrevista que si bien los tiempos legislativos ya no permitirían aplicar cambios para el proceso electoral de 2027, sí es necesario comenzar desde ahora la discusión para fortalecer el marco legal rumbo a elecciones posteriores.

En sentido, indicó que uno de los principales retos consiste en dejar atrás los modelos de autoadscripción simple y avanzar hacia esquemas de autoadscripción calificada o reforzada, que permitan acreditar una vinculación real con los sectores que buscan representar.

“Debe existir un trabajo conjunto entre sociedad civil, Congreso y partidos políticos para generar estos candados y garantizar que no exista usurpación ni de ningún partido ni en ningún cargo”, sostuvo.

La activista explicó que en distintas entidades se han impulsado propuestas legislativas para establecer filtros que eviten que personas ajenas a determinados grupos accedan a espacios diseñados como acciones afirmativas, aunque reconoció que incluso en estados como su natal Morelos todavía existen pendientes para concretarlas.

En ese contexto, también advirtió sobre los riesgos que representan los discursos de odio emitidos desde espacios institucionales, particularmente cuando provienen de actores con representación pública.

“Una cosa es la libre expresión y otra convertir desde una tribuna institucional un mensaje en discurso de odio”, señaló.

Arellanes alertó que este tipo de expresiones pueden derivar en violencia por prejuicio y convertirse en una antesala de los crímenes de odio, por lo que llamó a fortalecer procesos de sensibilización tanto en instituciones como dentro de los propios partidos políticos.

Respecto al debate sobre quiénes deben ocupar espacios de representación vinculados con la diversidad sexual, recordó que existen criterios jurisdiccionales que buscan transparentar las candidaturas que acceden mediante acciones afirmativas.

Añadió que quienes buscan representar a una población también deben mantener cercanía y trabajo comprobable con los grupos que dicen representar.

Para finalizar, sostuvo que más allá de cambios normativos, hace falta voluntad política y procesos permanentes de sensibilización que permitan construir políticas públicas con enfoque de respeto e inclusión.

“El mensaje siempre debe ser el respeto. Desde ahí parte todo el trabajo para construir espacios verdaderamente representativos”, sentenció.

Foto: Luis Vallejo

Pie: La activista señaló que existen criterios jurisdiccionales que buscan transparentar las candidaturas de autoadscripción que acceden a espacios públicos mediante acciones afirmativas.