Además de constatar las desapariciones en Chiapas

Jhonatan González NOTICIAS

El hallazgo de al menos dos fosas clandestinas en distintas regiones de Chiapas durante la última semana volvió a poner en evidencia la crisis de desapariciones, desplazamiento forzado y violencia que durante años ha afectado a comunidades enteras de la entidad.

Uno de los hallazgos se realizó en la comunidad Páramo Villa Nueva, en la región Sierra, una zona que hasta hace dos años permanecía bajo el control de grupos del crimen organizado. En el lugar fueron localizados restos humanos en avanzado estado de descomposición cerca de un basurero.

De acuerdo con testimonios de habitantes de la región, en una fosa ubicada en las inmediaciones de Honduras de la Sierra se habrían encontrado entre siete y diez cuerpos, aunque aseguran que existen indicios de más entierros clandestinos en la zona. Sin embargo, denunciaron que las investigaciones permanecen detenidas.

La violencia que azotó la Sierra también mantiene secuelas entre la población. En la comunidad Nueva Independencia, municipio de Ángel Albino Corzo, sobre la misma ruta serrana, al menos 45 familias continúan desplazadas desde hace casi dos años debido a la presencia del crimen organizado.

Los afectados señalaron que, pese a recorridos recientes realizados por autoridades, no existen condiciones para regresar a sus hogares. Aseguran que sus viviendas fueron saqueadas y algunas incluso ocupadas por personas desconocidas.

Nueva Independencia es considerada un punto estratégico de comunicación con municipios como Chicomuselo, Siltepec y Montecristo de Guerrero, localidades que durante 2023 y 2024 enfrentaron una fuerte disputa entre grupos criminales.

A esta situación se suma la desaparición de personas en la zona. Habitantes afirmaron que actualmente existen al menos tres personas con fichas de búsqueda activas vinculadas a Nueva Independencia, aunque estiman que el número real podría superar las 20 víctimas debido a que muchas familias no han presentado denuncias formales.

Entre los casos mencionados destaca el de dos hermanos que, según pobladores, fueron privados de la libertad el mismo día y continúan desaparecidos.

Mientras tanto, en el municipio de Venustiano Carranza, integrantes de colectivos de búsqueda localizaron otra fosa clandestina en el rancho El Cedro, ubicado en la comunidad de Pujiltic.

El hallazgo fue realizado por madres buscadoras en un predio de más de 10 hectáreas. Durante cuatro días de labores, las integrantes de la colectiva excavaron una fosa donde encontraron fragmentos de cráneos, costillas y restos de dedos humanos quemados y triturados.

Las buscadoras denunciaron que los restos estaban cubiertos con diésel y cal, presuntamente para dificultar su identificación.

Isabel Torres, madre buscadora que participó en las labores, lamentó el impacto que la violencia provoca en las familias que buscan a sus seres queridos.

“A esas personas que le quitan la vida a nuestros hijos, quiero decirles que también les quitan la vida a las madres, a las hijas y a las hermanas que están buscando a su familiar”, expresó.

Los recientes hallazgos se suman a una serie de denuncias sobre desapariciones y desplazamiento forzado en distintas regiones de Chiapas, donde organizaciones civiles y colectivos de búsqueda continúan exigiendo investigaciones, justicia y garantías de seguridad para las comunidades afectadas.

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El hallazgo de al menos dos fosas clandestinas en distintas regiones de Chiapas durante la última semana volvió a poner en evidencia la crisis de desapariciones.

FOTO: Jhonatan González