Ana Liz Leyte NOTICIAS

En Chiapas, las sustancias psicoactivas más consumidas son; estimulantes de tipo anfetamínico (ETA), alcohol y cannabis (de acuerdo a resultados de la Secretaría de Salud federal).

Esto posiciona a la entidad entre los siete estados del país con mayor consumo de alcohol, de acuerdo a datos del Observatorio Mexicano de Salud Mental y Adicciones del INEGI.

“Tener a alguien de tu familia alcohólica con problemas de drogadicción ha impactado económicamente, emocionalmente y separación de la familia”, relató Rubén, familiar de persona adicta

Dos de cada 10 chiapanecos tiene problemas de adicciones con el consumo de alcohol y es el Sur del país en donde las bebidas embriagantes tienen un alto consumo.

Esto, obliga a familiares de personas adictas a buscar ayuda, ya sea dentro de grupos de apoyo o en casos más difíciles, anexos y clínicas de rehabilitación.

“Estar lidiando con la persona alcohólica cada día es pesado tengo que ver por él, se ha tratado de ayudar, pero una persona alcohólica es difícil en su recuperación”, dijo el señor Rubén.

Sin embargo, en Chiapas, las clínicas de rehabilitación, han sido denunciadas por los propios familiares por negligentes, ir contra de los derechos humanos de las personas que requieren ayuda y en algunos casos, también son acusados de ilegalidad.

“Es un fraude, es una sacadera de dinero nada más y no da ningún seguimiento a lo que prometen, que terapia, médico, es mentira, no”, expuso don Rubén.

El señor Rubén, por años, tuvo que lidiar con las adicciones de su hijo menor, quien falleció tras años de sufrimiento. Mientras, que su economía familiar siempre fue difícil, al tener que solventar los gastos mensuales en las diversas clínicas a donde llevaron a su hijo.

“Los tienen como presos, es un castigo que les dan, en vez que los ayuden, los tienen como un animal, en el suelo, en el piso, les dan comidas ya pasadas, no les dan comidas, pero sí piden el dinero”.

Cuando en una familia existe una persona con trastorno por consumo del alcohol, todos los miembros sufren en silencio enfrentando dificultades económicas y sociales, los cuales tienen repercusiones en un futuro.

Datos del INEGI revelan que, tan sólo el 0.9 por ciento los hombres buscan atención por su consumo en grado de dependencia, mientras que en las mujeres el porcentaje es de 0.7 por ciento.

El consumo en exceso, también es la causa directa de 60 enfermedades y factor de riesgo para otras 200, así como accidentes -principalmente de tránsito-, lesiones, violencia y enfermedades como tuberculosis, cáncer, y hasta la muerte.

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El consumo en exceso, también es la causa directa de 60 enfermedades y factor de riesgo para otras 200.

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