Jhonatan González NOTICIAS

Julio Enrique Ramírez Velasco, integrante de la Casa de la Mujer Indígena (CAMI) “Snail Vetumetic”, destacó que la organización de parteras tradicionales en el municipio de Chalchihuitán ubicado en los Altos de Chiapas, ha sido clave para enfrentar la mortalidad materna, históricamente una de las más altas de la región, mediante un modelo de atención que combina saberes ancestrales y conocimientos médicos.
En una zona marcada por la marginación y el limitado acceso a servicios de salud, la CAMI surgió en el año 2000 como una respuesta comunitaria encabezada por 15 parteras tzotziles, quienes, ante la falta de atención médica y las largas distancias hacia hospitales, decidieron organizarse para brindar atención segura a mujeres embarazadas.
Ramírez Velasco explicó que este esfuerzo permitió establecer un espacio de atención en la cabecera municipal, donde comenzaron a realizar controles prenatales y atender partos de bajo riesgo, lo que con el tiempo derivó en un modelo reconocido a nivel institucional y replicable en otras regiones indígenas.
Detalló que uno de los principales retos actuales es la persistente violencia institucional y el rechazo hacia la partería tradicional por parte de algunos sectores del sistema de salud, lo que limita la coordinación y pone en riesgo la atención oportuna de las mujeres. “Se ha satanizado la partería, cuando históricamente ha sido fundamental en nuestras comunidades”, señaló.
En Chalchihuitán existen más de 100 parteras distribuidas en 54 localidades, aunque solo 25 cuentan con algún tipo de certificación. Muchas de ellas han aprendido el oficio por necesidad y sin acceso a capacitación formal, lo que refuerza la importancia de profesionalizar su labor sin perder el enfoque cultural.
Como parte de este proceso, recientemente se impartieron talleres enfocados en la identificación de embarazos de riesgo, signos de alarma y atención básica, con el objetivo de fortalecer las capacidades de las parteras para detectar complicaciones como hemorragias obstétricas, una de las principales causas de muerte materna en Chiapas.
Las capacitaciones incluyen temas como suplementación con ácido fólico y hierro, infecciones durante el embarazo, y la correcta referencia de pacientes a unidades médicas, bajo un esquema práctico que facilita la comprensión en lengua y contexto comunitario.
El integrante de la CAMI subrayó que la meta es consolidar una Red Municipal de Parteras Tradicionales Interculturales, coordinada con autoridades de salud, que garantice una cobertura segura, certificada y culturalmente pertinente en la atención materna y neonatal.
Por su parte, la síndica municipal, Gloria Patricia Gómez Díaz, reconoció la importancia del trabajo de las parteras y de las recientes capacitaciones, al considerar que representan un avance significativo en la recuperación y fortalecimiento de la medicina tradicional en el municipio.
“Es la primera vez que se realizan estas capacitaciones; la partería había sido olvidada, pero hoy se está retomando. Es fundamental para la salud de las mujeres y de las familias de Chalchihuitán”, expresó.
Finalmente, autoridades y promotores coincidieron en que el reto será dar continuidad a estas acciones, fortalecer la coordinación institucional y garantizar que el modelo de atención intercultural continúe salvando vidas en una de las regiones más vulnerables del estado.
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la organización de parteras tradicionales en el municipio de Chalchihuitán ubicado en los Altos de Chiapas, ha sido clave para enfrentar la mortalidad materna.
FOTO: Jhonatan González
