El punto de encuentro será el Centro Cultural Jaime Sabines, cada noche a las 7 pm.
KARLA GÓMEZ NOTICIAS

La pantalla vuelve a encenderse en Tuxtla. Y con ella, esa sensación íntima de que el mundo cabe en una sala oscura. Del 20 al 27 de febrero, el Cineteca Nacional trae a Chiapas la 78ª Muestra Internacional de Cine, una ventana que durante ocho días abrirá ocho geografías, ocho lenguajes y ocho maneras de mirar lo humano desde distintos rincones del planeta.
El punto de encuentro será el Centro Cultural Jaime Sabines, cada noche a las 7 pm. Ocho días consecutivos en los que el cine se convierte en territorio compartido: 8 películas, 8 miradas del mundo por descubrir.
La muestra inicia el viernes 20 con Ella y su hijo, del director iraní Saeed Roustayi, una obra que, desde Irán y Francia, promete una exploración intensa de los vínculos familiares y las tensiones sociales contemporáneas. El sábado 21 llega Sueños (Sexo-Amor) del noruego Dag Johan Haugerud, una reflexión sensible sobre los afectos y las complejidades del deseo.
El domingo 22, Brasil se hace presente con O Último Azul, dirigida por Gabriel Mascaro, mientras que el lunes 23, desde Tailandia, Un fantasma para servirte del cineasta Ratchapoom Boonbunchachoke abre un diálogo entre lo fantástico y lo cotidiano.
La semana continúa con Romería, el martes 24, bajo la mirada de la española Carla Simon. El miércoles 25, Dos fiscales, del ucraniano Sergei Loznitsa, reúne una coproducción europea que indaga en la memoria, la justicia y el poder.
El jueves 26 se proyectará Sirat: trance en el desierto, dirigida por Oliver Laxe, una experiencia cinematográfica que promete intensidad visual y espiritual. Finalmente, el viernes 27, Japón cierra la muestra con Dos extraños, dos estaciones del realizador Sho Miyake, una historia que apunta hacia los encuentros improbables y las pausas del destino.
La entrada general será de $50 pesos, un costo accesible para asomarse a cinematografías que rara vez llegan a las carteleras comerciales. Más que una serie de proyecciones, la Muestra es una invitación a detenerse, a mirar con otros ojos y a recordar que el cine sigue siendo un acto colectivo: respiraciones sincronizadas frente a la luz que atraviesa la oscuridad.
FOTO: KARLA GÓMEZ
PIE DE FOTO: la Muestra es una invitación a detenerse, a mirar con otros ojos y a recordar que el cine sigue siendo un acto colectivo.
