Productoras de Amatenango del Valle lamentan que aún cuando son muchas horas de trabajo, no les quieren pagar un precio justo
Luis Vallejo NOTICIAS

Artesanas del municipio de Amatenango del Valle denuncian su frustración ante la constante práctica del regateo por parte de algunos compradores, quienes —señalan— no valoran el arduo y prolongado proceso que implica la elaboración de cada pieza de barro y textil, trabajos que son realizados completamente a mano y que forman parte de la identidad cultural de la región.
Nicolasa Díaz Pérez, artesana de Amatenango del Valle, comentó en entrevista que la creación de una pieza de alfarería inicia desde la extracción del barro en las minas, seguido de un proceso que incluye secado, remojo, amasado, moldeado manual, raspado, pulido con piedras especiales, horneado y pintado, hasta quedar lista para su venta.
“Todo es a mano, no usamos moldes. La forma, el pulido y la pintura se hacen con las manos”, detalló.
La artesana señaló que, pese a las horas y días de trabajo que conlleva cada pieza, algunos visitantes buscan pagar precios muy por debajo de su valor real, situación que afirma les da el sentimiento que su trabajo no es valorado, y lamentó que aún cuando son muchas horas de trabajo las que invierten en la elaboración no les quieren pagar un precio justo.
En ese sentido, la artesana también denunció prácticas de reventa, en las que intermediarios les regatean para adquirir piezas a bajo costo para después ofrecerlas en tiendas o mercados hasta diez o veinte veces más caras.
“Pues sí nos entristece porque nosotras nos pagan a un precio no justo nuestra pieza y a ellos lo venden a un precio. Cuando realmente nosotras son horas de trabajo que le dedicamos a nuestras piezas”, expresó.
Díaz Pérez dijo que otra problemática que enfrentan es la clonación de sus diseños, incluso en otros países, lo que ha derivado en la venta de artesanía falsa, y aunque existe el interés por proteger legalmente sus creaciones, reconoció que las artesanas carecen de información y recursos para registrar sus obras ante instancias como el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI).
No obstante, destacó que han comenzado a abrir nuevos espacios de comercialización a través de ferias comunitarias, lo que ha permitido que algunas artesanas establezcan contacto directo con compradores nacionales e internacionales, sin intermediarios. Además, señaló que recientemente han recibido respaldo del gobierno municipal para impulsar estas actividades.
Para finalizar, Nicolasa invitó al público en general a visitar la Feria del Barro Kinolum 2026, que se llevará a cabo los próximos días 13, 14 y 15 de febrero, en un horario de 10:00 a 17:00 horas, en Amatenango del Valle, donde se ofrecerán diversas artesanías, exposición de piezas concursantes, gastronomía, talleres de alfarería, bordado del huipil tradicional y actividades culturales, como talleres para aprender lengua tzeltal.
Foto: Luis Vallejo
Pie: Señalan que otra problemática que enfrentan es la clonación de sus diseños, incluso en otros países, lo que ha derivado en la venta de artesanías falsas.
