Luis Vallejo NOTICIAS

La colectiva Madres Buscadoras de Chiapas informó que la Iglesia católica les brindará acompañamiento durante sus labores de búsqueda de sus familiares y personas desaparecidas en la entidad.

Isabel Torres, integrante de la colectiva comentó en entrevista que el respaldo eclesiástico contempla el acuerpamiento en jornadas de búsqueda en campo, así como la difusión de los casos desde los espacios religiosos, donde se leen públicamente los nombres de las personas ausentes y se colocan fichas informativas.

Las Madres Buscadoras de Chiapas señalaron que han extendido sus labores a otras entidades del país como Baja California y Quintana Roo, en particular a Tijuana, ciudad que es considerada una zona de alto riesgo para la desaparición de personas originarias de Chiapas. En estas acciones han contado con el respaldo de otras colectivas y con el acompañamiento de instancias como la Comisión Nacional de Búsqueda y comisiones estatales.

La colectiva indicó que lamentablemente persisten prácticas de revictimización por parte de algunas autoridades, al enfocarse en el entorno familiar de las víctimas y no en las circunstancias de la desaparición ni en los responsables, lo que genera desgaste emocional en las familias.

En lo referente al numero de personas desaparecidas en Chiapas señalaron que la cifra real es mayor a la que reflejan los registros oficiales, e indicaron que durante 2025 se estima que más de 700 personas se encuentran en esta condición, y que muchos de esos caso no tienen una denuncia formal ante las autoridades debido al miedo, lo que permite que el problema permanezca con subregistro.

Ante este escenario, la colectiva explicó que dan acuerpamiento a familias que no han interpuesto su denuncia, e impulsa la elaboración y difusión de boletines de búsqueda para apoyar a esas familias que no han iniciado procesos legales, con el fin de recabar información anónima que ayude a dar con el paradero de sus seres queridos.

Asimismo, destacaron que la participación de la Iglesia representa un gesto de solidaridad y empatía con las víctimas, al reconocer que la desaparición forzada es una realidad que atraviesa a comunidades enteras.

Para finalizar, añadieron que el primer domingo de cada mes se celebran misas en memoria de las personas desaparecidas, abiertas a la ciudadanía, como un espacio de oración, acompañamiento y exigencia de justicia.

Foto: Luis Vallejo

Pie: La colectiva Madres Buscadoras de Chiapas informó que la Iglesia católica les brindará acompañamiento durante sus labores de búsqueda de sus familiares.