La obra se presenta del 1 de febrero al 19 de abril de 2026 en el Teatro El Galeón Abraham Oceransky
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El viaje de una madre y su hija a través de la Sierra Tarahumara, a bordo del legendario tren Chepe, es el punto de partida de El tren Matraca, puesta en escena escrita y protagonizada por María Sánchez, en colaboración con Alberto Lomnitz. La obra se presenta del 1 de febrero al 19 de abril de 2026 en el Teatro El Galeón Abraham Oceransky del Centro Cultural del Bosque (CCB), y propone una experiencia escénica que combina aventura, fantasía, música y aprendizaje, dirigida especialmente a niñas y niños en edad preescolar.
La producción es resultado de la colaboración entre la Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), a través de la Coordinación Nacional de Teatro, junto con AlMa Arte Escénico y En Su Tinta Producciones, con el apoyo del Estímulo Fiscal para las Artes (EFIARTES). Desde una mirada íntima y sensible, la obra invita a las infancias y a sus familias a emprender un recorrido que celebra la diversidad natural y cultural del país.
La historia sigue el primer viaje de María, una niña de cuatro años que, acompañada por su madre, atraviesa el estado de Chihuahua rumbo a Los Mochis, Sinaloa, para visitar a su abuela. Durante el trayecto, la protagonista descubre los paisajes, las personas y las culturas que habitan a lo largo del camino, y queda fascinada por el funcionamiento del tren, los ferrocarriles y las múltiples historias que surgen en cada estación.
El tren Matraca nace de una experiencia autobiográfica. “Es la historia que viví hace muchas décadas en compañía de mi madre, quien me abrió a la aventura de los viajes y de conocer nuestro país”, comparte María Sánchez, quien confía en que lo personal logra generar vínculos profundos con el público. En el escenario, los recuerdos de aquel viaje se transforman en escenas lúdicas que incluyen el primer acercamiento de la niña a la comunidad menonita, a turistas extranjeros y, especialmente, a Martina, una niña rarámuri que se convierte en su amiga y guía.
A través de esta entrañable relación, el público aprende sobre el respeto a la naturaleza, los animales del monte y algunas tradiciones de los pueblos originarios, además de escuchar y cantar palabras en lengua ralámuli. Martina es interpretada por Anaí Zúñiga Pérez, joven rarámuri que debuta en la actuación con esta puesta en escena, aportando autenticidad y profundidad cultural al relato.
El elenco se completa con Paulina Soto Oliver como la madre de María, Susi Estrada como la madre de Martina y Diego Santana como el maquinista, quienes también dan vida a diversos personajes incidentales y a los títeres de animales diseñados por Humberto Galicia. La propuesta escénica se enriquece con proyecciones y animaciones de Héctor Cruz, ilustraciones de Lynda Cruz y música original de Ricardo Lomnitz, interpretada en vivo, que recorre las sonoridades de las regiones que atraviesa el Chepe, incluyendo el tradicional chapareque rarámuri.
El diseño de escenografía e iluminación de Carolina Jiménez, el movimiento escénico de Vivian Cruz y el vestuario de Giselle Sandiel completan un universo visual y sonoro que estimula los sentidos, fomenta la imaginación y fortalece el desarrollo emocional y social de las infancias.
El tren Matraca se presenta los sábados y domingos a las 13 horas, con una duración aproximada de 50 minutos. La obra está recomendada para niñas y niños a partir de 3 años. El costo del boleto es de 150 pesos para adultos y 80 pesos para infancias.
FOTO: CORTESÍA
PIE DE FOTO: La obra está recomendada para niñas y niños a partir de 3 años. El costo del boleto es de 150 pesos para adultos y 80 pesos para infancias.
