Ahora es exclusivamente la iglesia católica a través de sus feligreses
SERGIO GARCÍA CORRESPONSAL/NOTICIAS

TAPACHULA. – La ayuda para los albergues que brindan atención a migrantes en la frontera con Guatemala, se acabó, ya que las ayudas venían de grupos humanitarios de Estados Unidos que apoyaban a personas que venían huyen ,informó el Obispo de Tapachula, Luis Manuel López Alfaro.
Ahora es exclusivamente la iglesia católica a través de sus feligreses y parroquias que está otorgando alimentos a la población migrante varada
“Lo que se puede ofrecer aquí ya no hay ayudas como había antes, eso se acabo por las políticas de Donald Trump, que dijo no hay dinero para eso, la autoridad local se acercaron recién llegue a esta Diócesis que iba ver como una zona económica que iban a poner industrias y fabricas para dar opción a las personas que llegan de otros lugares”.
La iglesia está respondiendo por sí misma ante estas necesidades básicas que hoy se tienen, expresó, el sacerdote católico, César Augusto Cañaveral Pérez, responsable de la Diócesis de la Pastoral de la Movilidad Humana en Tapachula
“ Yo agradezco a tantos laicos y comunidades parroquiales el dejar de llevarse algo a la boca para para venir a regalarnos al albergue Diocesano Belén”.
La premio Nacional de Derechos Humanos y fundadora del Albergue Jesús el Buen Pastor en Tapachula, declaró que mantener un albergue es complicado, más cuando no se tiene ningún apoyo y se vive del buen corazón de las personas.
“Si todo Tapachula está padeciendo esta situación más que nada los albergues porque no tienen apoyo viven del buen corazón de las personas ya ve que no se recibe apoyo todo el año pues tenemos que trabajarle duro para poder sostenerlo y mantenerlo y es de seguir mi meta mía es seguir con los pies en adelante porque nunca lo pienso dejar”
Expresó que ha detectado una gran cantidad de migrantes haitianos que están estancados en Tapachula sin trabajo, pero son los que no tienen otra y no pueden seguir por lo que están esperando que halla entrada a Estados Unidos.
FOTO: SERGIO GARCÍA
PIE DE FOTO: OBISPO EN EL ALBERGUE
