Jhonatan González NOTICIAS

Casa Frida, Refugio LGBT, denunció la detención arbitraria, desaparición forzada de corta duración, tortura y otros tratos crueles, inhumanos y degradantes cometidos presuntamente por policías municipales de Tapachula en perjuicio de uno de sus beneficiarios, una persona de nacionalidad guatemalteca solicitante de la condición de refugiado en México ante la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR).
De acuerdo con Raúl Caporal Montes, presidente del Consejo para Casa Frida, los hechos ocurrieron a plena luz del día, en el centro de Tapachula, cuando el joven —integrante de la comunidad LGBTI y recién llegado al país— fue interceptado en la vía pública por policías municipales sin que se le informaran las razones de su detención. “Fue una detención que consideramos arbitraria, nunca se tuvo a bien entender cuál era la razón por la cual se había detenido a la persona”, señaló.
Caporal explicó que la víctima permaneció privada de la libertad alrededor de 15 horas, sin comunicación con el exterior y sin acceso a una llamada telefónica, a pesar de que es un derecho básico. “La persona comenta que fue víctima de violencia psicológica, física, que fue torturada durante su detención”, afirmó. Durante ese lapso, añadió, se le negó el acceso a alimentos y fue objeto de burlas, hostigamiento y amenazas de deportación. “Incluso se sirvió un plato de comida, se tomó una fotografía para documentarlo, pero se le retiró intacto el plato de alimentos”, relató.
Entre los actos denunciados también se encuentran agresiones físicas que le provocaron heridas, así como el uso de agua clorada sobre estas lesiones. “Esto además explica tratos crueles e inhumanos como el arrojarle agua clorada en heridas causadas por los golpes y por la presión de las esposas que se le colocaron durante su traslado”, detalló el presidente del Consejo.
Casa Frida subrayó que durante la detención nunca se dio aviso al Consulado de Guatemala —que cuenta con representación en Tapachula— ni se informó a autoridades migratorias sobre la intención de la víctima de solicitar refugio en México. “La policía municipal no tendría ni las facultades para revisar el estatus migratorio de alguna persona, y aun así fue amenazado con una supuesta deportación”, enfatizó Caporal.
Al no tener noticias del beneficiario, la organización activó sus protocolos internos y acudió a la Fiscalía y al Instituto Nacional de Migración para localizarlo. “Empezamos a movilizarnos conforme a los protocolos de la organización, incluso para iniciar una carpeta de investigación por presunta desaparición, pero no nos supieron dar información y tampoco había registro en Migración”, explicó.
Actualmente, Casa Frida brinda acompañamiento legal integral a la víctima y prepara la apertura de una carpeta de investigación ante la Fiscalía de Migrantes en Tapachula. “Confiamos en las autoridades plenamente, confiamos que el gobierno municipal de Tapachula va a poder abrir el diálogo con la víctima y con la organización para dar con quien resulte responsable y garantizar la no repetición”, sostuvo Caporal, quien subrayó que el objetivo es también la reparación integral del daño físico y emocional.
La organización alertó que Tapachula y otras regiones del país pueden resultar territorios hostiles para la comunidad LGBTI, tanto migrante como mexicana, ante el aumento de discursos de odio y crímenes motivados por prejuicio. “Es increíble que de quienes tendríamos que confiar nuestra seguridad resulten acciones tan indignantes y violatorias a los derechos humanos de personas que sólo buscan proteger su vida”, concluyó Caporal, quien llamó a fortalecer una política migratoria local alineada con un enfoque humanista, de género y de diversidad sexual.
PIE DE FOTO:
Casa Frida denunció la detención arbitraria de una persona de nacionalidad guatemalteca solicitante de la condición de refugiado en México ante la COMAR.
FOTO: Jhonatan González
