Este evento no solo es un festejo folclórico, sino también un espacio de encuentro

KARLA GÓMEZ NOTICIAS

Desde hace aproximadamente 25 años, la celebración del Día de las Tuxtlequitas se ha consolidado como una de las tradiciones más representativas dentro del marco de la Fiesta Grande de Chiapa de Corzo, en Chiapas. Este evento no solo es un festejo folclórico, sino también un espacio de encuentro que promueve la hermandad cultural entre Chiapa de Corzo y los visitantes provenientes de Tuxtla Gutiérrez.

Según Lisandro Madrigal, integrante de la Pandilla de Chuntá Amigos del Jerry, la celebración permite generar alianzas con el pueblo tuxtleco y fortalecer los lazos de amistad entre ambas comunidades. La tradición surgió hace más de dos décadas, cuando jóvenes de Tuxtla Gutiérrez llegaban a Chiapa de Corzo para participar en los bailes de Chuntá, adoptando esta práctica como una forma de intercambio cultural y de convivencia entre generaciones.

El Día de las Tuxtlequitas se caracteriza por el recorrido que realizan los participantes, quienes, reunidos desde temprana edad en la casa de la Pandilla de Chuntá Amigos del Jerry, se preparan para iniciar las festividades. Durante el evento, se combinan los elementos tradicionales del Chuntá, la música, el baile y la indumentaria característica, creando un ambiente festivo que refleja la riqueza cultural de la región.

Con esta celebración, la Fiesta Grande de Chiapa de Corzo no solo mantiene viva una tradición histórica, sino que también se convierte en un puente entre comunidades chiapanecas, promoviendo la identidad, el respeto y la unión a través de la danza y la cultura popular. El Día de las Tuxtlequitas continúa siendo un motivo de orgullo y un recordatorio del poder que tienen las costumbres compartidas para fortalecer la cohesión social y el patrimonio cultural de Chiapas.

FOTO: KARLA GÓMEZ

PIE DE FOTO: El Día de las Tuxtlequitas continúa siendo un motivo de orgullo y un recordatorio del poder que tienen las costumbres.