Luis Vallejo NOTICIAS

Ante el incremento de enfermedades respiratorias propias de la temporada invernal, y las bajas temperaturas por los frentes fríos en la entidad, las autoridades de salud exhortaron a la población a no minimizar síntomas que podrían confundirse con una gripa común, ya que en algunos casos podrían estar relacionados con sarampión.
El subdirector de Programas Preventivos de la Secretaría de Salud del Estado, Miguel Ángel Palafox Palacios, comentó en entrevista que el sarampión inicia con manifestaciones muy similares a las de una infección respiratoria, como fiebre, dolor de cuerpo, dolor de cabeza, malestar general, tos y cuadro catarral, lo que puede llevar a una confusión en las primeras etapas de la enfermedad.
“Los síntomas son fiebre, dolor de cuerpo, dolor de cabeza, malestar general, tos, un cuadro catarral y ya después viene el exantema. Entonces, mientras tanto se puede confundir. La invitación es que sean responsables y si sienten alguna de estas manifestaciones respiratorias, acudan a valoración”, sostuvo.
Indicó que es posteriormente cuando aparece el exantema o erupción en la piel, por lo que recomendó que, ante la presencia de síntomas respiratorios, las personas acudan oportunamente a una valoración médica y actúen con responsabilidad sanitaria. Entre las principales medidas preventivas, destacó el uso de cubrebocas, el aislamiento domiciliario y evitar la asistencia a eventos masivos para reducir el riesgo de contagio.
Respecto a los grupos vulnerables, el especialista aclaró que las personas adultas mayores no son necesariamente las más expuestas, salvo aquellos casos en los que presenten un sistema inmunológico debilitado. Precisó que son vulnerables quienes padecen enfermedades como cáncer, leucemias o VIH sin control, así como personas con defensas muy bajas.
En cuanto a la vacunación, Palafox Palacios detalló que la población objetivo para la inmunización contra el sarampión son principalmente las niñas y los niños. Señaló que a los menores de 6 a 11 meses de edad se les aplica una dosis cero, la cual no forma parte del esquema oficial, pero es importante para brindar protección temprana.
En ese sentido, precisó que la primera dosis del esquema regular se aplica al año de edad y la segunda a los 18 meses. Asimismo, explicó que los niños nacidos después de 2020 deben recibir un refuerzo a los seis años, mientras que aquellos de entre 9 y 15 años que no cuenten con esquema completo o que no tengan ninguna dosis deben recibir la vacuna correspondiente.
Para finalizar, el médico recomendó revisar el esquema de vacunación en personas menores de 40 años, ya que quienes nacieron antes de finales de la década de los ochenta o principios de los noventa, en su mayoría, ya cuentan con inmunidad adquirida por vacunación o por haber padecido la enfermedad durante epidemias registradas en ese periodo.
Foto: Luis Vallejo
Pie: El médico recomendó que, ante la presencia de síntomas respiratorios, las personas acudan oportunamente a una valoración médica.
