Animales difíciles, la más reciente novela de la escritora española Rosa Montero

STAFF NOTICIAS

Animales difíciles, la más reciente novela de la escritora española Rosa Montero, parte de una inquietud que atraviesa con urgencia el presente y proyecta una sombra inquietante sobre el futuro: el avance acelerado de la Inteligencia Artificial y la posibilidad real de que escape al control humano. “Quien gobierne la IA o la IA que se gobierne a sí sola nos puede hacer pensar, votar, sentir, ser lo que le salga de las narices. Y eso ya está pasando”, advierte la autora, señalando un fenómeno que ya no pertenece al terreno de la ciencia ficción.

Esta novela constituye la cuarta entrega de la saga protagonizada por la androide detective Bruna Husky, ambientada en un Madrid del año 2111. Sin embargo, lejos de proponer una distopía lejana, Animales difíciles funciona como una metáfora inquietantemente cercana de nuestro tiempo. En ella, Montero explora la pérdida de control frente a una posible superinteligencia cuya naturaleza, como ella misma reconoce, aún no somos capaces de comprender: “No tenemos ni puñetera idea de cómo es”.

Recientemente galardonada con el Premio Liber 2025 como la autora hispanoamericana más destacada, Rosa Montero reflexiona sobre el desconcierto que provoca esta tecnología. Para explicar la asimetría entre la humanidad y una eventual superinteligencia, recurre a una imagen contundente: “Para esa superinteligencia podemos ser como hormigas. ¿Puede una hormiga comprender lo que es un ser humano? No puede. ¿Puede controlarlo para que no destruya el hormiguero? Tampoco”. La comparación resume el vértigo de una época que avanza más rápido que su propia capacidad de reflexión.

Montero reconoce que la Inteligencia Artificial ya forma parte de la vida cotidiana y que nos encontramos viviendo un momento histórico sin precedentes. “Es emocionante vivir un tiempo tan intenso”, afirma, al tiempo que subraya la paradoja: una tecnología capaz de transformar el mundo y facilitarnos la vida, pero ante la cual nos entregamos “como corderos”, sin cuestionar del todo sus consecuencias.

En este contexto, la autora expresa su preocupación por la forma en que las nuevas generaciones construyen su visión del mundo a través de las redes sociales, espacios donde la velocidad de los estímulos sustituye a la reflexión y donde la desinformación encuentra terreno fértil. Para Montero, no es casual que la actual crisis de legitimidad democrática coincida con una profunda crisis de los medios de comunicación. Ambas, sostiene, responden a un mismo deterioro social: la pérdida de valor de la información verificada.

Este trasfondo político y ético atraviesa su obra narrativa como una defensa constante del libre albedrío frente a cualquier forma de programación, tecnológica o ideológica. En sus novelas, la amenaza no es sólo la máquina, sino la renuncia humana a pensar por sí misma.

Finalmente, Montero reivindica la literatura como una forma de sabiduría vital. Para ella, escribir es una manera de comprender el mundo y de reconciliarse con los grandes temores de la existencia. “Escribo para perderle el miedo a la muerte, para entender la vida”, confiesa. Así, Animales difíciles no sólo alerta sobre los riesgos de la Inteligencia Artificial, sino que reafirma el poder de la literatura como un espacio de resistencia, conciencia y humanidad frente a un futuro incierto.

FOTO: CORTESÍA

PIE DE FOTO: Recientemente galardonada con el Premio Liber 2025 como la autora hispanoamericana más destacada.