Arte de América Latina desde la Colección FEMSA, una exposición de gran escala
STAFF NOTICIAS

El Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey (MARCO) presentó su programa expositivo para 2026, un año clave que estará marcado por la celebración de su 35 aniversario, una agenda interdisciplinaria y una visión que articula lo local con el contexto global. La programación reafirma al museo como un espacio de reflexión contemporánea, atento a los debates sociales, culturales y políticos que atraviesan el presente.
La temporada abrirá con Constelaciones y derivas: arte de América Latina desde la Colección FEMSA, una exposición de gran escala que conmemora los 50 años de este acervo. La muestra reunirá 170 obras de más de 115 artistas latinoamericanos y propone una lectura no cronológica de la historia del arte a partir de nodos temáticos. Estos ejes abordan asuntos como la relación entre cuerpos y territorios, la migración, la abstracción y los relatos que han sido omitidos por la historia del arte, especialmente los de las mujeres.
“Es una exposición que en la balanza va hacia las artistas, pero no sólo hacia las reconocidas, sino también hacia aquellas menos visibles, cuya obra ha sido fundamental para comprender nuestra historia desde las ausencias”, explicó Taiyana Pimentel, directora del MARCO. En ese sentido, la muestra se plantea como un ejercicio crítico que revisa el canon y abre espacio a otras narrativas.
La migración será otro de los temas centrales, con la participación del colectivo Torolab, fundado por Raúl Cárdenas Osuna, cuya práctica se desarrolla en el circuito fronterizo Tijuana-San Diego. Su trabajo explora las implicaciones sociales, arquitectónicas y visuales del desplazamiento humano, ampliando la reflexión sobre fronteras, identidad y tránsito.
Asimismo, Constelaciones y derivas incorporará un eje ambiental desde una perspectiva expandida. El proyecto incluirá un programa culinario vinculado al restaurante del museo, que busca reflexionar sobre la responsabilidad en torno a las fuentes de alimentación y la recuperación de los tejidos culturales asociados a las cocinas originarias. Con ello, MARCO extiende la experiencia museística más allá de las salas de exhibición.
La curaduría también prioriza el encuentro y la conversación. “La exposición no apela al silencio, sino a sonoridades respetuosas, al diálogo y al debate colectivo”, señaló Pimentel, subrayando una museografía pensada para la convivencia.
En paralelo, el museo tendrá un papel activo durante la Copa Mundial de la FIFA, con partidos programados en Monterrey. MARCO desarrollará un programa musical especial dentro de las Noches de Verano, así como activaciones y mediaciones para públicos nacionales e internacionales, convirtiéndose en una plataforma cultural clave durante el evento.
El programa de 2026 se completará con Gabriel de la Mora: La Petite Mort, una exposición centrada en materialidades no convencionales; una muestra dedicada a Charles y Ray Eames, que revisa su legado en el diseño del siglo XX; y un proyecto comisionado a la artista mexicana Wendy Cabrera Rubio, enfocado en migración, memoria y los vínculos históricos entre México y Estados Unidos. Con esta agenda, MARCO reafirma su vocación como un museo abierto al diálogo, la diversidad y la transformación cultural.
FOTO: CORTESÍA
PIE DE FOTO: Con esta agenda, MARCO reafirma su vocación como un museo abierto al diálogo, la diversidad y la transformación cultural.
