Un ícono de la cultura popular
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“¡Corre, Forrest! ¡Corre!”. La frase, convertida en un ícono de la cultura popular, parece inseparable de la película Forrest Gump (1994). Sin embargo, en la novela homónima de Winston Groom, publicada en 1986, ese momento nunca ocurre. Forrest no usa aparatos ortopédicos ni protagoniza la escena que millones de espectadores recuerdan. Esta ausencia es apenas una muestra de las profundas diferencias entre el libro y su exitosa adaptación cinematográfica.
La versión literaria de Groom presenta a un Forrest muy distinto: menos ingenuo, más sarcástico y envuelto en situaciones que rozan lo absurdo. A lo largo de la novela, el protagonista es reclutado por la NASA para convertirse en astronauta; durante una misión espacial, viaja junto a un orangután y sufre un accidente que lo lleva a estrellarse y ser capturado por una tribu de caníbales. Tras regresar a Estados Unidos, se encuentra con el presidente Richard Nixon y con el teniente Dan, convertido en vagabundo. Ninguno de estos episodios aparece en la película dirigida por Robert Zemeckis, que opta por una narrativa más emotiva y contenida.
Lejos de incomodar a Winston Groom, estas modificaciones le parecieron naturales. En 1995 declaró a The New York Times que, a pesar de los cambios, el espíritu del personaje se había mantenido intacto. Para el autor, Forrest Gump es ante todo una historia sobre la dignidad humana: la idea de que no es necesario ser inteligente ni rico para conservarla, incluso cuando el mundo que rodea al individuo está lleno de situaciones indignas.
La génesis del personaje también revela un origen profundamente humano. Groom contó que la idea surgió al escuchar a su padre narrar recuerdos de su infancia, entre ellos la historia de un niño con alguna neurodivergencia cuya madre lo impulsó a aprender piano. A esto se sumó un reportaje sobre los llamados “sabios idiotas”, transmitido por el programa 60 Minutes. Entonces pensó que ahí había material para una gran historia. El resultado fue una novela escrita en apenas seis semanas.
El éxito cinematográfico no eclipsó al libro; por el contrario, lo revitalizó. Tras el estreno de la película, la novela vendió cerca de dos millones de ejemplares. Groom amplió el universo de Forrest con otros títulos como Gumpismos: el ingenio y la sabiduría de Forrest Gump, El libro de cocina de The Bubba Gump Shrimp Co. y Gump and Co., secuela en la que explora la relación entre Forrest y su hijo, dotando al personaje de una personalidad más cercana a la versión encarnada por Tom Hanks.
Considerada por IMDb como una de las mejores películas de la historia, Forrest Gump también generó debates sobre la lectura política e identitaria de Estados Unidos. Groom, no obstante, insistió en que nunca fue su intención construir un comentario ideológico. En una entrevista con el conductor Bill Thompson aseguró que lo verdaderamente asombroso no fue que la gente creyera posible que Forrest existiera, sino que lo sintiera tan real como para dudarlo.
FOTO: CORTESÍA
PIE DE FOTO: El éxito cinematográfico no eclipsó al libro; por el contrario, lo revitalizó. Tras el estreno de la película.
