Ana Liz Leyte NOTICIAS

Concluye un año e inicia el 2026, y esta transición viene acompañada de esperanza y motivación por hacer algo nuevo, viajar, cambiar de empleo, encontrar el amor, entre otros deseos.

Para ello, a lo largo de los años se han creado rituales que se retoman y heredan de generación en generación; como dar una vuelta a la cuadra con una maleta, meterse debajo de la mesa o comer las 12 uvas, incluso, los colores tienen un significado importante.

“Según para la abundancia es el color amarillo, amor color rojo, el color blanco que es la salud”, expuso Cristina Chávez, locataria del mercado Juan Sabines.

Una vez más, en Año Nuevo las familias y amigos se reúnen a degustar una deliciosa cena, y en especial, a llevar a cabo uno o más de los famosos rituales para año nuevo que no pueden faltar para iniciar con el pie derecho el siguiente ciclo.

“El amarillo es dinero, para el hombre y mujer también, ropa interior roja para el amor los que no tienen amor consiguen mucho amor y yo se los garantizo”, dijo Guadalupe López, locataria.

Otro de los rituales que familias llevan a cabo es el de limpiar la casa, ya que se trata de recibir el nuevo año con un hogar limpio para deshacerse de las malas vibras y hacer espacio para lo nuevo.

“Sahumar más que nada para que prosperen las energías de la casa, con romero, canela y todo eso”, recomendó Claudia Patricia López, ciudadana tuxtleca.

De acuerdo a Claudia, lo que se recomienda es barrer de adentro hacia afuera para sacar las malas energías a la calle.

Por supuesto, no puede faltar el ritual de las 12 uvas, pues al punto de cada campanada cuando el reloj marca las 12 se debe comer una uva y pedir un deseo. Algunos acostumbran poner su lista de deseos en el piso debajo de su zapato derecho, y quemarla al final para garantizar que sus deseos sean cumplidos.

Asimismo, cenar o tirar lentejas, pues esto se relaciona con el dinero y la abundancia.

“Mi mamá en la casa el día 31 pone su plato, le pone semillitas de lenteja, arrocito, frijol, maíz y su vela, aparte trae una velita con especias y un trigo, es la abundancia para el hogar, para la casa”, agregó Claudia Patricia.

O bien, para llamar el dinero, la amistad y la abundancia, se pasan 12 monedas de mano en mano entre los invitados a la cena, ya sean miembros de la familia, amigos o vecinos. Otro ritual, es el de las 12 velas, mismas que deben ser bendecidas en la misa de Año Nuevo y posteriormente, encender cada una al inicio de un mes.

Todos los artículos para estos rituales se encuentran en mercados públicos y a precios accesibles, para que cualquier persona que desee un impulso o motivación para cumplir sus deseos de Año Nuevo, pueda llevarlo a cabo.

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A lo largo de los años se han creado rituales que se retoman y heredan de generación en generación.

FOTO: Ana Liz Leyte