
KARLA GÓMEZ NOTICIAS

La artista indobritánica María Marshall presenta en México su primera exposición individual, Invisible, en Ex Teresa Arte Actual, recinto del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL). La muestra reúne una selección de su producción artística de los últimos 26 años, compuesta por videoinstalaciones, pinturas y esculturas que reflejan su búsqueda constante entre distintas tradiciones religiosas y caminos creativos, consolidando un lenguaje propio. Bajo la curaduría de Bárbara Perea, la exposición estará abierta al público hasta el 15 de febrero de 2026.
Con 30 piezas, Invisible articula un trabajo basado en fuerzas opuestas que se equilibran en el acto mismo de la creación. Una de las preocupaciones centrales de Marshall, la sublimación del miedo, se manifiesta en distintas formas y materiales, invitando al espectador a experimentar emociones como la alegría, el gozo, el amor o el deseo. Luis Orozco, director de Ex Teresa Arte Actual, destacó que varias de las obras fueron adaptadas específicamente para dialogar con el espacio del recinto, generando una interacción directa entre la arquitectura y la obra.
Para la artista, la exposición parte de la manera en que las emociones se almacenan en el cuerpo, donde cada sensación ocupa un “espacio” específico. A través de sus obras, busca activar detonadores afectivos y compartir con el público los lugares corporales donde se resguardan experiencias íntimas, permitiendo que cada visitante establezca un vínculo personal con las piezas.
La curadora Bárbara Perea explicó que el nombre de la exposición, Invisible, remite a la presencia de lo visible dentro de lo invisible. Las obras plantean un juego constante de contrastes: lo tangible y lo etéreo, la fuerza y la vulnerabilidad, lo humano y lo divino. Algunas de las piezas fueron creadas ex profeso para la muestra, incluyendo nuevas pinturas y una selección de filmes, entre ellos el primero de Marshall, realizado en 1999.
Entre las piezas destacadas se encuentra la serie Blindfolded (Vendada), creada con los ojos cubiertos para reflexionar sobre la perfección; Stille (Silencio), un conjunto de pinturas concebidas como puertas que permiten a la artista escapar hacia otras realidades; y Thought, donde Marshall se presenta como una heroína conceptual. También se exhiben videoinstalaciones creadas con sus hijos, explorando la psique infantil, la identidad y la intuición inconsciente, así como la obra I Can See the Wood for the Trees, inspirada en la violencia de la guerra.
La muestra propone un recorrido interdisciplinario que combina cine, performance, pintura y videoinstalación, poniendo en diálogo las obras con el carácter histórico y acústico del recinto, cuya función original fue religiosa. Así, Invisible invita al público a experimentar la tensión entre lo visible y lo invisible, lo sagrado y lo íntimo, en un espacio donde la arquitectura potencia la dimensión emocional y conceptual de la obra de María Marshall.
FOTO: KARLA GÓMEZ
PIE DE FOTO: La muestra propone un recorrido interdisciplinario que combina cine, performance, pintura y videoinstalación.

